lunes, septiembre 29, 2008

El Gran Experimento de la Vida

El dia de hoy despues de escuchar algunas grabaciones mías de pequeño, de cuando tenia 8 meses, dos y tres años respectivamente, me di cuenta despues de una cuenta reflexiva pasada por la nostalgia amarga, de mis felices y no tan felices momentos de mi niñez, mientras veia pasar ante mi muchas fotos que cargaba un programa administrador de imagenes; de que si a la vida, si a nuestra vida le restamos todas aquellas decisiones que tomamos concientes y empezamos a pensar en las que al fin y al cabo dieron lugar a las otras para llenar un lugar, queda toda como un experimento.

La vida, fuera de nuestras decisiones, aquella que tuvieron en manos otras personas, resulto un experimento hecho por el desconocimiento de nuetsras provisiones para esta vida, hecho de miles de otras decisiones y consejos sosos sacados de algun programa especializado, de algun frio libro o simplemente de la manera de amarnos de los demás.

Al sintetizar todo esto y volvernos a colocar como aquellos niños cargados de energia, emocion y confianza que al principio eramos, esa certidumbre de vivir, esa desidia por la esperanza propia de sentirse el simbolo de la misma, nos hace refelxionar sobe nuestra vulnerabilidad a las decisiones de los demás, es decir, aqui nadie descubrio la polvora pero alguna vez nos hemos puesto a pensar ¿Cuán sensible es nuestra vida de las decisiones mas minimas de los demás?

Pretender algun apretujado grito de libertad y valor ante las situaciones venideras, resulta realmente una paatilla que nos quiere hacer sentir dueños de nuestro porvenir, lo cierto, es que ser sensibles a las decisiones de alguien más esta inmerso en la naturaleza humana, tan fragil como eso, tanto como para hacer a algunos aconsejar el estar bien con todos, ser nosotros mismos como locos, vivir cada dia como el último; he incluso algunos le tienen tanto miedo que arengan en parques y plazas sobre la propia posesión de nuestro provenir con una visión de excelencia. Personalmente opto por la pastilla de la flexibilidad.

Un día leí : " Lo mejor de todo es que conozco la solución de todos los problemas, y esa es la muerte, y el solo saberlo, le da mucho valor a cada problema que logro resolver". Saber que si uno muere como mi hermano Franco, o si uno sigue con una perspectiva optimista como mi hermano Willy, nos volvera al final a cada uno de nosotros como nosotros mismos, nada más. Somos eso, una hoja sobre el arroyo, sobre el agua, con el viento y bajo el sol, todos tendremos un nivel de resistencia, y un caminos que detendremos o facilitaremos con cada paso. Todos sin excepcion tenemos un nivel de flexibilidad que le permite al designio de Dios Jehova discurrir por nosotros, de nosotros entonces depende cuanto estamos dispuestos a dar por un mañana incierto lleno de las decisiones de otros para nosotros, y saber que solo siendo y decidiendo como nosotros mismos le facilitaremos a alguien mas su paso por esta tierra, total para eso estamos en este sudoku precioso de aciertos y desvaríos hechos del mismo tiempo para todos. Que Dios Jehova este en todas sus decisiones el día de mañana y siempre.

domingo, septiembre 07, 2008

Algo se me ha apagado?

Una canción de Arjona versa: "Donde se apaga el amor que quedo, no encuentro el interruptor...", el hecho de hoy haberla fregado casi voluntariamente con mi chiquiitita, me da de cierta manera la sempiterna facultad de poder preguntarme de nuevo que pasa conmigo, pareciese que de cierta manera la vida tuviera el compromiso de adelantarse conmigo de la nada y detenerse de pronto, concretamente me doy cuenta que NO CELEBRO NADA, y ese es el problema.

No se si le puedo llamar madurez, falta de alegría, falta de tiempo, falta de ganas, pero al final como lo quiera llamar, solo resultan síntomas de la misma enfermedad: No tomo, no juergueo, se me ha dado una especie de rebeldía que me aleja del bodrio que resulta para mi una disco u otras reuniones de reggeaton+merengue+salsa=pachanga, es decir, se ha enclavado en mi mente la libertad de bailar donde quiero, tomar solo por bohemia pura y aparecer sutilmente en alguna reunión, ciertamente creo que en el poco tiempo libre que tengo, tengo el derecho de no estar preso de una felicidad prefabricada. Siento de cierta manera que no se que celebrar, ni por que?...

En una corta evaluación saco que si me encomiendo a Dios Jehova y que todos mis logros realmente le pertenecen, entonces no tengo que celebrar, pero a la vez, estos compromisos no me dejan ni un poco de energía para poder ir a alguna iglesia en la mañana y alabarlo, es decir celebrar lo que logro gracias a él, lo cual me hace un ingrato y que me da como resultado final : No celebro nada.

Se me murió la alegría, sufro de vejez prematura, dudo mucho que esto sea madurez, si fuera así estaría feliz y entendería de donde viene. La verdad no se si es aburrimiento, pero me estoy convenciendo que me estoy aburriendo, o bien que tengo un temor muy encubierto a volver darme a la ligera como antes. No me entiendo de verdad y esto le afecta al final mucho a Johanna, pues ella merece celebrar y vivir estas cosas que no ha vivido por pasar su chibolitud conmigo y que lo quiera hacer conmigo es perfectamente comprensible, pero ni yo mismo me aguanto cuando gasto mi plata y finjo estar alegre fuera de horas de labor.

Mis alegrías ahora se reflejan en mis metas, no se, me alegra mas escuchar mi música ideal en el momento justo, ver a una parejita joven y feliz, los errores de los niños, la ternura de los ancianos y la sinceridad de los animales, extraño mis cafés tranquilos en D´Laritza y mi vino seco en La Posada del Ángel, mi inútil orgullo y mi vulgar indiferencia a la ignorancia, la extraño por que a veces recuerdo que existo algunas veces para mi y ya no se para que soy así, solo trabajo, y aunque me gusta, quisiera a veces consultarme que otras cosas me gustarían tanto para dejar en parte lo que tengo que hacer.

Calzoncillos fríos de lunares amarillos, copada agenda cargada y rastrillada, lentes negros frente a una vitrina llena de colores, caleidoscopio de grises, invierno limeño en Disneylandia, buzón de sugerencias en el baño, piñata llena de tablas numéricas, presentador del concurso de una funeraria, flizzssuppsooppzzz, y una huella volteando la esquina de un reloj.

martes, septiembre 02, 2008

Sedimentación luminosa

Un comentario de un maestro en el blog me hizo recordar todos aquellos tiempos en que pensaba que marketing era estrategia y gestión al rojo vivo, cosa que ahora que estoy en el propio campo, me doy cuenta que es lo que pensé al cuadrado y que nunca pensé en como se sentiría el hacer marketing, sin embargo el recordar al profesor Esteban Huaynate (el cual me pregunto hasta ahora como encontró mi blog), me hace recordar que cuando por primera vez enseñó en nuestro salón, llegó a tal punto de compenetración que cayó en los sintomas propios de la tristeza de despedir a tu salón.

Hoy por hoy, y que tengo un grupo de alumnitos de Ing. Textil a mi cargo y que se reunen todos los sábados, hoy que veo los cambios de algunos, la seguridad que van forjando y lo dúctil de sus personalidades, me doy cuenta de la alegría que da el transmitir la vivencia propia a través de conocimiento, es increíble realmente, además de ser una de las razones fuertes por las cuales sigo en la UTP.

El saber que das algo por alguien, el saber iluminar aunque sea un poquito con tu estilo un lugar lúgubre por la rutina, y encontrarte con una masa de personas tan diversas en una organización, te hace saber que la cultura organizacional es una utopía y que si eso existiera en el Perú, se volvería Idiosincrasia Organizacional. Pluriculturales, Pluriraciales, Plurilinguales, Plurifacéticos y Pluriconfundidos. Soy parte del mareo convencional de las decisiones con roncha, de la desidia probadamente cancerígena y usada como Ajinomoto sazonando cada incentiva institucional, investigador de las recolectas y los mendrugos.

Al final, la vida es volver a seguir viviendo, y cada vez que ves que algo que enseñaste es puesto en practica por personas mas jóvenes, vuelves a vivir aquel descubrimiento dubitativo, aquellos éxitos en hipérbole, vives aquellas sonrisas, que te ayudan a decidir sobre tu misma vida, muere el adolescente que hay en ti, para volverse un sacrificio a ser vivido por otros jóvenes y empieza a crecer el adulto que hay en ti, empieza a crecer lo que puedes hacer, empieza a hacerse claro el lenguaje de lo chevere, y empieza a vislumbrarse poco a poco el dialecto del éxito.

Carlitos Charlie Brown estudiando sobre la casa del perro, Barney y los teletubbies atados a una pizarra atravesados por la espada de Minerva, Albert Einstein haciendole un llave de lucha libre a Sportacus, pestañas acrilicas quemadas en una copa de café, Sal efervescente de goma en un vaso de letras, zzzipsloppishtpishtblugp y un chico sobre un Wan Tan flotando fascinado en una sopa de letras.