lunes, junio 26, 2006

Katherine Murakami - Un recuerdo etereo


La situacion que nos abrumaba tenia mas de una razón, a partir de que yo aparecí en la vida de Katy tenia un pilar sentimental para revelarse y sentirse bien, dado que su padre y madrastra se aprovechaban del cheque que le llegaba desde Japón por parte de su madre de tal que cada vez mas parte de ese dinero lo empezaba a usar la propia Katy para sí, y no para mantener otros gastos generados por el sedentarismo de algunos miembros del hogar. Así que decidieron alejarnos, y Katy decidió, a fuerza propia a los 17 años mudarse de casa sea como sea, por que ya no resistía esa situación, apoyandose en la promesa que yo siempre estaría ahí, decidió mudarse a una pensión, seguir sus estudios y empezar a trabajar lo mas pronto posible y vernos mas, aun recuerdo nuestra alegría al contármelo.


Yo seguia siendo un adolescente trabajando en la tienda de la familia, un año menor que ella, y creyéndome poseedor de un amor, que me aburría. Empezando a creer en la ESTUPIDA E INMADURA idea masculina de buscar aventuras fuera de las redes de lo puro, que idiota fuiste David, que idiota fuiste...

Heidi era una amiga de mi infancia, mi primer amor platónico, chica oscura, como yo, alpinchista, intelectual, complicada y sensual. Que preparándose también, entro a mi academia, y decidió a su vez entrar en mi vida, robarme miradas, conversar. Tanto que mi mente obtusa se fijo en ella, mientras que esa chica que habia sacrificado tanto me seguía queriendo desde lejos, asi una tarde de dancing y Marina Park, decidí decirle:

 - Sabes que pienso que soy un estúpido por seguir pensando en ti, cuando Katy se merece todo-
-Pienso que eres un estupido, pero por no tomar lo que quieres, en pocas palabras ... arriésgate- ...Palabras estúpidas, que me harian hacer la apuesta del corazon mas tonta de mi vida.

Asi, fui un dia a mi tercer paisaje que mas recuerdo, el parque cerca de la pension de Katy, donde sentado la esperaría para decirle que después de dos semanas de no vernos me habia entrado Heidi en mi vida, cosa que nos golpeo a los dos, por que a ella también la pretendía un chico patrocinado por su familia la cual la presionaba a ceder a el. Esto por tal le dejo el camino libre.

El día termino en el Café D´Laritza, diciéndonos adios entre sollozos, desentrelazando nuestras manos, dándonos el ,último beso, con un capuccino que se solo hacia mas amarga la situación, recuerdo aún que tome mi taxi en la avenida dejándola camino a su casa, 15 meses terminaban con la visión de una ventana de taxi en una tarde de llovizna y un par de canciones que recién hoy se que significaron ( Talk Show de Pedro Suarez Vertiz y Quiero decirte que te amo de Laura Pausini que cayo precisa para el momento). Así seguí con el plan de entrar a la vida de Heidi, al cual después de unas semanas de prepararse entro a la universidad, y yo no. Eso nos alejo, la hizo conocer otras personas, y a mi me hizo quedarme atrás. Cambio ella, rompí con ella, y todo fue un grave muy grave  error.

Lamentablemente, todo acabo asi, en un largo adios, y un largo lapso nostalgico, este chico que queria estar con Katy lo consiguio, es más, estuvieron por mucho tiempo, cultivo su vida y placer con el y yo me quede con nada más que arena en las manos. Al fin caí en un trastorno por saber de su vida, como todo lo que se ama y despues que no, esta obsesiona, los obvios celos de el alejaron nuestras palabras, y posteriormente al enterarme que viajo a japon con su madre, por primera vez sentí que se marchito mi corazón.

Estuve deprimido por semanas, caminaba por aquella playa en la que nos besamos hechados al atardecer, donde el sol irradiaba su sonrisa, donde la blusa celeste que tanto le gustaba volaba al viento como una brisa, donde nuestras caricias dejaron huellas en las piedras.

Años después cuando pasaba por esas calles y me quedaba pegado a la ventana a ver si la percibia con la mirada, a ver si aparecia al menos en mis recuerdos, incluso una vez me parecio verla en el transporte y me quede helado.Bajo antes de poder preguntarle.

Simplemente una vez jugue con un gran amor y perdi, jugué con la inocencia, por que creia que la apreciaba, cuando realmente no sabia ni su costo, tuvieron que pasar demasiadas cosas para que me de cuenta, y hoy simplemente después de todo la busque en mi mente con un vino, para darle las GRACIAS, GRACIAS DONDE ESTES KATHERINE MELISSA MURAKAMI RUBIÑOS, POR QUE CON TU INOCENTE ENTREGA Y COMPRENSIÓN ME ENSEÑASTE A AMAR.

Katherine Murakami - Un hito inolvidable



Como olvidar todo lo que paso hasta ahi, la primera vez que conoci a sus padres super arreglado y nervioso, la primera fiesta a la que fuimos bailando pegados nuestro reggeaton y salsita, el primer quinceañero (con ese terno azul marino que ya no utilizo) , en el que me fije en otra chica sin querer, jejeje. Las primeras experiencias piel con piel, las primeras citas programadas a lugares distintos y nuevos para nosotros, las reuniones con amigos, y por sobre todo dos paisajes que nunca podre borrar de mi mente, y uno más , que nunca supe que seria el final, y aunque lo quiera borrar, es imposible.

El primero aquel parque al que ibamos a besarnos fugazmente en las tardes que se hacian noche, en esos lapsos indeterminados de tiempo en el que solo quieres ver la inmensidad del cielo con alguien que abrazado de ti q te diga "te amo". Aquel en el que nos veiamos a escondidas cuando sus padres ya no me quisieron en su vida, cuando de un momento a otro decidieron que interferia sus estudios, y ella hacia sobrevivir nuestra relacion a prueba de todo; de que ella estuviese preparándose en otra parte, de que tuviese otros amigos y yo también, incluso hasta que por un tiempo solo nos veamos un par de horas. Aquellas noches en las que la luz de los postes iluminaba solitaria la Av. Dinthilac, junto a la Panadería Dulcipan y regresabamos abrazados y de la mano a su casa, donde a veces cuando no habia nadie, o cuando simplemente sabiamos que necesitábamos escondernos mas, subíamos a la segunda estancia de inocencia y cariño que recuerdo de nuestra relación.

Este segundo paraje de nuestras confesiones y llanto, fue la azotea de su edificio, altura donde paradojicamente, también habia empezado nuestro amor. Ahí una vez me escondi de su viejo el cual no quería que nos viéramos mas, por esto casi me acabo subiendo a la parte mas alta sobre el tanque de agua, jajajajaja; y por sobre todas las cosas recuerdo el paisaje mas bello de mi adolescencia: Las noches en las que katy tenia problemas y jugábamos entre las sabanas colgadas en su azotea y en noches en que la luna se hacia gigantezca ella bailaba dando vueltas mirando hacia a ella, me tomaba de las manos y juntos dabamos vueltas olvidando los problemas, riéndonos, haciendo magia de los cordeles, el polvo y el frío.

Ella esculpió con su paciencia, ternura y justamente todo lo que odiaba antes, y que me lo ofrendaba con todo el corazón, de tal manera que fui cambiando a fuerza de conciencia, aquella conciencia de amar que ella me enseño, sobre todo en la ultima etapa de nuestra relación. Dios sabe que esa chiquilla me amo tanto, sin embargo yo no estaba listo.

Recuerdo la primera vez de aquellas travesuras carnales en la casa de su amiga, nuestra celestina, Eramos dos chiquillos explorando nuestros sensibilidad en una oscuridad clandestina he improvisada hecha de ternura. Recuerdo su mirada tan diáfana, y por sobre todo las pecas de sus mejillas sonriéndome al sol, era tan sincero y aparente que estabamos juntos, que era imposible interferir esos momentos nacidos para el recuerdo.

Cada vez se hacia mas clandestina nuestra situación, y a fuerza de querer surgió una solucion que pondría las cosas en claro, para su familia y para mi, la necesidad de una madurez con la que aun no contaba, y el error que me enseñaría a amar... y a llorar.


Katherine Murakami - Un primer segundo amor

No se el por qué de este vicio de recrear historias de mi pasado, sin embargo, en este mi espacio creativo, jajaja, les compartire una historia sobre una chiquilla que sin querer con su ternura marco un hito, enseñandome por primera vez lo que era amar.
Todo comenzo cuando su servidor era un chibolo de 16 en una academia preuniversitaria en los meses de verano, que puedo decir, era un chico rebelde, tonero, oscuro, practicaba brujeria,escribia poemas por montón, me gustaba el hard rock y un poco de metal odiaba lo dulce, tierno, y todo lo que supiera a plastico y fresa de la sociedad, en pocas, aborrecia la ternura, inocencia y curiosidad naturales de esa edad y la de los demas, jejeje. Fueron buenas epocas, una movida que se solia llamar ALPINCHISMO y yo era un pronfundo alpinchista(o sea todo me llagaba al pincho).
Asi, para lidiar con algunos rencores de mi pasado y ademas por que me gustaba tirarme las clases acababa todo el rato en el taller de psicologia, ahi encontre refugio, escucha a mis cosas, cariño y por que no, el amor, aunque aun no lo sabia.
Katy era una chica super trankila, tierna, dulce y estudiosa, nunca se dejo abrazar y por eso nunca crei que era de su ineteres, hasta que un dia semanas antes de terminar el ciclo, viene a mi salon y me dice que un chico la iba a llamar para declararse - Y que fue, no te gusta?,dije y ella nego, - entonces quien te gusta?. dije a lo que ella sonrio y se puso roja, salio por la puerta corriendo, para decirme apoyada en el marco las palabras que maracarian toda esa edad: ¿¡Que no te das cuenta idiota?!, y jalo a su amiga para que me diga, a lo cual ella me repitio lo mismo, no lo podia creer.
Con mi mejor amigo de ese tiempo, solo atinamos a poner la expresion mas tonta. Sin embargo, mas tarde tendria que enfrentar esto como un hombrecito, por que ella era mi amiga y me declaro su amor, asi que al final de las clases subi a encontrarnos en la azotea de la academia, sobre la cual, tontamente le volvi a preguntar quien le gustaba, asi ella por burlarme y manejar la situacion me dijo que le diera nombres, por tal, despues de 20 nombres, el mio, fue el afortunado, y llegada la hora que yo se lo diga, pues la verdad que me gustaba otra chika, sin embargo, decidi intentar y decirle que ella. Alli fue cuando al sol sus ojos chinitos se llenaron de brillo, y me abrazo, decidimos al otro dia declararme frente al mar, asi, me le declare bajando la rodilla, frente al mar, y a su amiga que la habia ido a acompañar, ella dijo que si y sellamos todo con su primer beso, y el primer abrazo mas inocente y tierno que tuve.
Una aventura de adolscentes, de un amor que surgia de la nada para enseñarme que en lo dulce tambien se ama, y que la realidad era mas oscura de lo que creia, pero cuando se ama, las cosas se iluminan de por si.